I.
Incongruencias en desarrollo
problemas pedagógicos escondidos entre dolares noventosos
cuerdas de guitarras electricas que tensan personitas, chiquitas y gritonas, sí muy chillonas
ser por los que fueron
y no ser por los que son
discriminaciones nuevas en mundos que cambian reglas
esteorotipos burgueses entre cambios mas burgueses aún
y el cambio antes de la moda
y el chusmerio y mucho que dirán... y que dicen..
y en el medio alumnitas en colegios de monjas aprendiendo morales que ya perdieron
y recitan catecismos decorados con dibujos en marcadores de colores
limites disfusos de mares que se abren y un Moisés que no aparece entre tumultos incomprendibles y charlas de psicólogas
y los piojos en la cabeza pesan cosas de grandes y pestañean incómodas
levantando la cabeza hacia arriba se disculpan por ser.
II.
El nombre "violencia doméstica" le parecía un eufemismo demasiado asqueroso para la realidad. Odiaba el cientifismo y el rigor académico, y los colegios todos y los profesores y sus compañeros y su familia y la televisión. Pero por sobre todo odiaba las revistas para mujeres y en ella el odiar era bastante vomitivo, asique había adquirido gran práctica en encerrarse en el baño. "Violencia contra la mujer" tampoco era algo que le agradara. Aceptaba la funcionalidad de los mismos, decían nada sobre lo que nadie quería saber nada. Las pautas sociales decían que entre la GCU (gente como uno), no pasaban tales cosas, casarse con alguien "bien" debía ser la garantía de la felicidad con toques gringos. La negación del mundo se convirtió en la suya. No podía la sensación de falsedad y la naúsea, estaba en el último billis que corría por el inodoro. Y mantenía las posturas más correctas mientras se ahogaba en la mierda. Oía las sospechas, en tono bajos cerca de ella y cachetes de manzana seguía sonriendo desde un lugar bastante lejano al fonde de un alma.
III.
Desde el piso agarrada por los brazos del buitre veía a su hija descalza en el pasillo...
